¿Se puede amarrar a las empresas para que se queden en Euskadi?
Me ha hecho cierta gracia el titular de la entrevista de hoy en El Correo con el diputado vizcaíno de Promoción Económica (e Innovación) Ricardo Barainka: “Hay que amarrar a las buenas empresas para evitar su marcha”. ¿Pero es posible hacer eso?
Reconozco que Barainka me cae bien y, cuando le he escuchado, me ha parecido un político que entiende de lo que habla. Pese a su edad (supera los 60 años), trata de sacar adelante un departamento que cada día habla más de innovación y menos de industria. Digo “habla” porque éste también es un reto complejo y, sobre todo, difícil de comunicar a los “afectados”.
Lo cierto es que Barainka y cualquiera que quiera “amarrar” a las empresas lo tiene difícil hoy en día. Tal y como dice el diputado, las compañías vascas cada día son más pequeñas y tecnológicas. Es decir, que hoy es más fácil moverse de un sitio a otro y de la noche a la mañana.
Algunos políticos vascos creen que esto se puede arreglar con dinero. Antes se hablaba mucho de subvenciones y de deducciones fiscales. Ahora se ha puesto de moda mencionar el “capital riesgo”, que no es otra cosa que cierta “nacionalización” de las empresas que interesan. Lo dice el propio Barainka: “Se pretende entrar en el capital de empresas y garantizar que su poder de decisión se mantenga aquí para alejar el peligro de deslocalizaciones”.
El problema que tienen todas esas medidas es que no atacan el problema de raíz. Es utópico pensar que la Administración es capaz de comprar una participación en las empresas interesantes para influir en sus decisiones. Primero, porque las instituciones suelen ser las últimas en enterarse de cuáles son las compañías relevantes. Y segundo, porque no hay recursos para eso.
La única forma de amarrar a las empresas es contribuyendo a generar demanda. Las compañías se van de Euskadi no porque aquí haya falta de mano de obra cualificada (más bien sucede lo contrario) sino porque sus clientes están en otro sitio. Normalmente, en Madrid y en el extranjero.
Lo que hay que hacer es seguir trabajando en la internacionalización y en la búsqueda de fórmulas para que los productos vascos tengan representación y buena imagen en los principales mercados del mundo. Si se quiere ayudar, quizás sea más práctico echar una mano a la hora de abrir delegaciones. Es decir, fomentar la búsqueda de clientes.
Y si realmente se confía en el capital-riesgo, lo que hay que hacer es fomentar que el sector privado invierta en conocimiento y no en ladrillos. Ese sí que es un reto fundamental. No creo que lo sea crear más fondos de capital público. Eso es más de lo mismo.
Temas: ricardo barainka
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No puedo estar más de acuerdo. No hay más que ver lo que sucede con algunos fondos de capital riesgo “provinciales” que sólo sirven para que los contratos de la Diputación se los lleven un grupo de empresas participadas….
Permalink 21 de Agosto de 2006 @ 23:26