Me ha hecho cierta gracia el titular de la entrevista de hoy en El Correo con el diputado vizcaíno de Promoción Económica (e Innovación) Ricardo Barainka: “Hay que amarrar a las buenas empresas para evitar su marcha”. ¿Pero es posible hacer eso?
Reconozco que no me atraen mucho los conciertos de la Aste Nagusia, porque soy de la opinión de que este tipo de espectáculos deberían ser de pago y costeados por los que asisten a ellos. Como el teatro y los toros, por otra parte. Pero estoy leyendo con interés lo que publica El Correo al respecto. Mi sensación es que se trata de una polémica un tanto artificial.
La inmigración extranjera ha empezado a despegar en Euskadi durante el año pasado, especialmente desde Bolivia. La BBK lleva años preparándose para este cambio de clientela, que hará que pronto el Athletic tenga jugadores vascos de origen americano o africano.
Desde el blog ‘bye, bye, Spain’ han propuesto un boycott de Michelin por incluir en una de sus guías sobre el País Vasco a las comunidades autónomas vasca y navarra así como a Iparralde. “Los palmeros de ETA-Batasuna no saben qué aplaudir más estos días, si al fabricante francés de guías, sospechosísimas estrellas gastronómicas y neumáticos, o a Rodríguez, que se ha apuntado a la fiebre constructora de naciones varias”, aseguran.
Cultivar marihuana para uso propio es perfectamente legal. Lo ha dicho la Audiencia de Bilbao a raíz de un juicio contra una asociación de usuarios de cannabis que preside el conocido tertuliano Martín Barriuso.
En la Comunidad Autónoma Vasca ya hay 50 empresas de biotecnología (el Gobierno Vasco lo llama biociencias) que facturan 200 millones de euros anuales. Pero una sola de esas compañías, Faes Farma, que existe desde 1933, ingresa la mitad lo que genera el conjunto del sector.
Las cooperativas tienen muy buena imagen y, sin embargo, cuando se rasca un poco en el modelo, aparecen bastantes problemas. El sábado contaba Diario de Noticias de Gipuzkoa que el absentismo laboral se ha incrementado sustancialmente en Fagor, hasta el punto de llevar a la compañía a estudiar no pagar el sueldo durante los dos primeros días de baja.
Hay dos empresarios vascos que históricamente han marcado tendencia. Donde van ellos, va el mercado unos años después. Hablamos de Juan Luis Arregui y Joseba Grajales, en su momento aliados a través de Gamesa y la fábrica de motores Guascor.
