La estrategia de defensa de Iberdrola (III)

La tercera parte de la estrategia de defensa de Iberdrola es el campo político, tras el de los grandes y pequeños accionistas. Por el momento la postura del gobierno español del PSOE es ambigua. El PP se apunta a defender la españolidad de Iberdrola y los gobiernos regionales (vasco, valenciano, castellano-leonés) también, lo que influye en sus respectivas cajas de ahorro. Como el factor político va a pesar mucho, lo más factible es que no haya ningún movimiento definitivo hasta después de las elecciones del 9 de marzo. Repasemos también las diferentes tácticas de asalto a Iberdrola.

Sobre el campo político, y a expensas del resultado electoral, es complicado que cualquier gobierno deje sin más que Iberdrola se la lleve o desguace una compañía pública francesa, por mucho que se especule con que fuera una contrapartida por el trazado español de la interconexión eléctrica o la política antiterrorista francesa. Además EDF se ha comprometido públicamente a no hacer nada en contra de la opinión del gobierno español.

Todo esto lleva a que sea necesario un socio español en la aventura. Es el mismo papel que jugó Acciona en la batalla por Endesa: otorgar el sello de españolidad al proyecto, aunque supusiera la venta de parte de los activos y todo el negocio europeo a E.on, aparte del acuerdo para repartirse Endesa en un futuro (las renovables a Acciona y el resto a Enel). El socio ideal es ACS, que le tiene ganas a Iberdrola desde hace mucho tiempo para formar un campeón nacional fusionándolo con su participada Unión Fenosa. Dado que la normativa sobre fusiones y adquisiciones fuerza a desinversiones, esto abre juego para que intervengan otros interesados como E.on (ya presente en España con Viesgo, recibirá parte de Endesa y quiere crecer más), RWE, Gas Natural… La prueba de todo esto son las declaraciones de Carlos March (los March tienen el 22% de ACS) en las que reconocía que están en conversaciones con EDF, E.on, RWE, Gas Natural y Repsol. Una buena cantada que obligó a la CNMV a pedir aclaraciones a ACS.

Las tácticas para el asalto son varias:

OPA de EDF y desguace de Iberdrola

ACS no participaría porque no tiene capacidad para aumentar mucho más su participación. Tampoco acudiría a la OPA porque es mejor tener dos accionistas fuertes en el accionariado que uno cara a levantar el blindaje. A EDF le vendría mejor hacer una oferta mixta de acciones y dinero porque tiene bastante deuda y sin embargo recorrido para bajar el porcentaje del estado francés hasta el 70% desde el 86% actual. Pero los papelitos de una compañía pública extranjera tienen poco atractivo en España y seguramente la OPA sería en metálico.

Posteriormente Iberdrola sería troceada con las renovables para ACS, que le vienen de cine ya que Fenosa tiene mucha térmica y le interesan hidráulicas y renovables, y el resto para EDF, retirándose ACS del capital. Esta opción es la menos probable ya que supone mayor coste de imagen (una OPA hostil, una gran compañía nacional en manos extranjeras y un desmantelamiento de la compañía) y corre el peligro de que un competidor lance una contra-OPA.

Por cierto, que esta OPA tendría como añadido otra sobre el 20% de Iberdrola Renovables que está en el mercado, coste que hay que añadir al coste de la operación, y circunstancia que Galán puede aprovechar para obstaculizarla todavía más colocando apresuradamente paquetes de la filial a inversores cualificados y por lo tanto encareciendo la OPA.

OPA de EDF y fusión con Fenosa

Esta derivación de la anterior operación contempla que tras la OPA, ACS fusiona Fenosa con Iberdrola, y traspasa a EDF el área internacional excepto Renovables así como las desinversiones obligadas tras toda fusión entre operadores nacionales, retirándose EDF del accionariado de la nueva Iberdrola. EDF consigue más presencia en Reino Unido y Estados Unidos y ser el tercer jugador en el mercado español. Esta operación es demasiado buena para ACS, que no pone un euro de más. ¿EDF se conformaría con eso tras haber hecho todo el trabajo sucio?

Hay rumores que una segunda parte de esta operación sería una fusión de esa Iberdrola+Fenosa con Gas Natural y quizás también Repsol. Ese sí que sería un campeón nacional y podría tener un apoyo claro y decidido del gobierno. También se especula conque esa fusión pudiera ser previa al asalto sobre Iberdrola para tener más músculo financiero.

Compras de EDF hasta el 30% y fusión con Fenosa

EDF iría comprando participaciones, directa o indirectamente, hasta el 30% que le permite la legislación sin tener que lanzar una OPA. ACS permanecería con su 12%. Aunque teóricamente se deben comunicar las participaciones cuando pasan de un 3%, el caso Endesa nos enseña que por la vía de los hechos se pueden hacer compras masivas con el apoyo de varios intermediarios. La propia ACS compró su participación en Iberdrola de un día para otro. Otro obstáculo es que el gobierno podría limitar al 3% los derechos políticos de EDF al ser una compañía pública extranjera en un sector estratégico, pero si EDF y ACS plantean crear un “campeón nacional” quizás el gobierno lo vea con buenos ojos.

EDF debiera convencer a varios de los accionistas actuales de Iberdrola que su plan es mejor que seguir como compañía independiente, con dos razones: presentar una empresa con un mix de generación más equilibrado mediante la fusión con Fenosa y el compromiso de unas posteriores ventas a EDF de activos internacionales (Scottish Power y East Energy) y obligadas desinversiones en el mercado nacional al mejor postor, ingresos que generarían un buen dividendo extra para todos los accionistas.

Incluso se han realizado cálculos al respecto de esa fusión Iberdrola-Fenosa: si se aplicara la misma tesis de la fallida fusión Iberdrola-Endesa, se venderían los activos, por áreas, de la empresa que aportara menos generación. Iberdrola es más grande en hidráulica, nuclear, térmicas de fuel-oil, ciclos combinados a gas y renovables, mientras que Fenosa sólo en mayor en térmicas de carbón. Si el anterior criterio fuera aplicado Iberdrola (26.000 MW) se fusionaría con Fenosa (7.500 MW), creando una compañía sólo un poco más grande (26.800 MW) pero más equilibrada. Las obligadas desinversiones (6.700 MW) interesarían a E.on, Gas Natural, RWE…

Con la fusión ACS aumentaría su peso en la empresa, puesto que aporta el 45% de Fenosa, hasta el 25%. Compras posteriores aumentarían la participación de ACS hasta el 30%. Se supone que EDF (que habría visto algo diluido su porcentaje con la fusión) también haría lo mismo. Resultaría un campeón nacional “a medias” puesto que se habría quedado sin expansión internacional (excepto I. Renovables) y EDF siempre estaría al quite.

Como se ve, múltiples escenarios para la operación. Habrá que tener paciencia, puesto que el presidente de EDF ha declarado que prevé un plazo de 18 meses para hacerse con Iberdrola.

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06/02/2008 • Escrito por blogorri
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1. Comentario de La estrategia de defensa de Iberdrola (VII) » Cyber Euskadi:

[...] y Gas Natural son bastante complementarias y los activos sobrantes bien pudieran subastarse entre E.on, EDF o RWE. Esos activos pudieran ser adjudicados a priori a alguno de ellos si actúa como socio en la [...]

Permalink 26 de Marzo de 2008 @ 20:15

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