Demostrando una vez más que es bueno tener cajas de ahorros potentes, BBK ha cerrado un acuerdo con Citigroup para que Itínere mantenga su sede social en Bilbao. Pagará para ello un pequeño peaje: mantendrá aproximadamente el 9% del capital en una compleja operación en la que se ha tratado de compensar al anterior máximo accionista, Sacyr, que no está pasando por su mejor momento. Kutxa, más necesitada de dinero, ha vendido su participación.
Está dando mucho que hablar la lista que esta semana publica Intervíu de personas que están siendo investigadas por tener depósitos en Liechtenstein. Se trata de empresarios, profesionales y artistas que tenían dinero, presuntamente negro, en cuentas de este paraíso fiscal a través de fundaciones o empresas intermediarias. Entre ellos, hay unos cuantos miembros de la familia Erhardt.
¿Cuáles son los mejores restaurantes de Euskadi? Es una pregunta con una gran importancia económica, dado que los que se sitúan por arriba en los rankings tienen un precio muy superior. Para hacerse una idea, un menú degustación en Martín Berasategui sale por la friolera de 155 euros.
Me he quedado impresionado con el dato que ofrece hoy Noticias de Gipuzkoa: el 4% de los vascos se van a presentar a las oposiciones de Osakidetza de 2009. 80.000 personas para 2.500 plazas. En contraste, el otro día me contaban que la Diputación de Bizkaia ha reducido el presupuesto de promoción empresarial porque no hay suficientes proyectos. También es curioso que el fondo vasco Entrinnova no haya invertido todavía en ninguna startup nacida en Euskadi.
Leyendo a fondo lo que dice la prensa sobre la frustrada fusión de las cajas, todo parece indicar que la integración iba a servir también para maquillar algunos problemas de Kutxa. Así, Diario Vasco reconoce que el plan B de la entidad guipuzcoana incluye el cierre de varias oficinas situadas fuera de la CAV, una clausura que de otra forma habría pasado desapercibido.
Ha saltado la sorpresa. Aunque todo parecía indicar que la asamblea de Kutxa aprobaría hoy la fusión con la BBK vizcaína, ha ocurrido todo lo contrario y los votos favorables han sido incluso menos de los previstos. Eso significa, por de pronto, que se frustra la integración entre las dos cajas. ¿Cuál es el plan B?
Impresionado me quedé cuando el otro día leí que la consejera de Cultura, Miren Azkarate, otorgaba la calificación de “producto cultural vasco” sólo a los hechos en euskera más la música instrumental. Por exclusión, todo lo demás, lo hecho en castellano o inglés no es cultura vasca. Me parece una peligrosa definición, que aplicada a la definición de ciudadano o país lo deja restringido al 30% de la población vasca.
Es curioso que en la primera subasta de activos financieros por parte del Gobierno, entre las seis cajas de ahorro (y un sólo banco) que han reconocido su participación estén las tres vascas y Caja Navarra. ¿Es que son las más transparentes? ¿Porqué han acudido a la subasta?
Patricio Echeverría no forma parte, por los pelos, de las 100 empresas más antiguas de Euskadi. Data de 1908 y es una de las compañías más sanas de Gipuzkoa, gracias a la internacionalización, a la innovación y a un hábil marketing que ha permitido que su marca, Bellota, se pueda emplear hoy para todo tipo de maquinaria agrícola. Hasta el punto de que la empresa está pensando emplear este emblema, que transmite “fortaleza”, para otros productos relacionados.
Son horas decisivas para Urvasco. La venta de su división eólica no fue suficiente y está renegociando contra reloj su deuda de 2.000 milllones de euros, especulándose con que puede presentar concurso de acreedores. Como a muchos otros, el crecimiento desaforado en la promoción inmobiliaria le pasa factura, falta liquidez y en breve debe pagar 150 millones como segundo pago por los terrenos de la fábrica de Cruzcampo en Sevilla.
