twitterAunque Twitter es una herramienta a la que se está dando una importancia exagerada, es cierto que hay ciertas cosas para las que puede ser muy útil. Una de ellas es la política, ya que ayuda a transmitir cosas simples que cualquier ciudadano puede comprender. Por ello, estoy convencido de que usar bien twitter cada día será más importante en ese campo.

Sin embargo, lo que han hecho algunos políticos hasta el momento y especialmente Patxi López con su twitter-entrevista tiene más de espectáculo que de uso apropiado de la herramienta. Ya lo critiqué en su momento. Ahora toca ser positivo y explicar cómo me gustaría que los políticos vascos usaran twitter:

- Contando pensamientos que se les pasan por la cabeza cuando recorren rincones de nuestro país o cuando ven cosas más o menos cotidianas. Si crees que el tema necesita algo más que un comentario, utiliza el blog. En cualquier caso, Twitter es una oportunidad de mostrar que un político es un ciudadano que hace una vida normal y que tiene inquietudes similares al resto de personas.

- Siendo muy espontáneos. No me importa que metan la pata una o dos veces. Doy por hecho que va a ocurrir. Es algo intrínseco a cualquier ser humano. Pero la espontaneidad es fundamental para que crea lo que dicen en twitter y para que empiece a romper esa imagen que asocia a los políticos con hombres de partido.

- Estando atento a lo que ocurre en la realidad y tratando de comentarla rápidamente en Twitter. Para que los ciudadanos vean que los políticos son personas interesadas por la actualidad. Y es muy importante que no sólo comenten sobre el último atentado de ETA. En Euskadi pasan muchas más cosas.

- Respondiendo de vez en cuando a alguna inquietud que planteen otros usuarios. En este apartado sí que admito que los políticos necesitan ayuda. No es fácil responder a la gente y menos aún a mucha gente. Pero es importante que la gente sienta que atiendes sus inquietudes.

- A la hora de seguir a la gente, puedo entender también que sigan a más gente de la que pueden leer. ¿Por qué? Porque un político no puede decir fácilmente que no.

Temas:

Compartelo:   Compartir en Facebook   Compartir en Twitter   Compartir en Meneame   Compartir en Negociame   Compartir en Aupatu