Esmaltaciones San Ignacio, una empresa histórica en suspensión de pagos
Esmaltaciones San Ignacio es uno de los principales fabricantes de cazuelas, ollas a presión y sartenes, un sector relativamente tradicional y en el que han entrado con fuerza las empresas chinas. Pese a que la compañía inauguró en 2005 una modernísima planta en Vitoria-Gasteiz y a que lleva años haciendo un marketing brillante, con apariciones en los programas de Arguiñano, desde 2007 está en suspensión de pagos.
Lo cierto es que Esmaltaciones San Ignacio es hoy en día la punta de lanza de un amplísimo holding denominado IEG y controlado por la familia Emparanza Knörr. En él se integran varias empresas que se han ido cerrando en los últimos años, como la guerniquesa Industrias Metalúrgicas de Guernica o las riojanas Fasga y El Sequero. De ellas quedan hoy interesantes terrenos que esperan una recalificación para convertirse en prósperos negocios.
Es de hecho lo que ha sucedido con la antigua planta de Esmaltaciones San Ignacio en Campo de los Palacios, en Vitoria-Gasteiz, donde hoy en día se está edificando todo un nuevo barrio con más de 1.000 viviendas. La recalificación de estos terrenos fue posible tras un convenio entre el Ayuntamiento y la empresa, que se comprometió a mantener el empleo y a destinar la mayor parte de los beneficios (26 millones de euros) a la nueva fábrica.
Y no es el primer traslado que sufre esta compañía, que fue creada en Oñati (Gipuzkoa) en 1944. Sus fundadores, Ignacio Emparanza Gastañaga y Juan Arregi Garay, sufrieron rápidamente las limitaciones espaciales de su localidad natal y, al igual que otros industriales de la zona, vieron en Vitoria una oportunidad de expansión. Sucedía que en los años cuarenta y cincuenta las autoridades alavesas daban todo tipo de facilidades para atraer fábricas.
Juan Celaya, con el que Ignacio Emparanza había montado Cegasa, lo contaba así a la revista de Eusko Ikaskuntza: “Aunque la empresa prosperaba, no teníamos espacio suficiente, y no se podía comprar terreno en Oñati. Mientras que en Vitoria-Gasteiz el metro cuadrado estaba a 63 pesetas, en Oñati había que pagar 3.400, y, por si fuera poco, en Vitoria-Gasteiz nos daban la oportunidad de pagar cuando quisiéramos. Así que todos los empresarios guipuzcoanos nos trasladamos a Vitoria-Gasteiz”.
Lo cierto es que la mudanza afectó a empresas tan conocidas como Cremalleras Areitio, Bicicletas Iriondo o Forjas Alavesas (con el tiempo, integrada en Sidenor). El propio Juan Celaya montaría en Vitoria-Gasteiz firmas como Cegasa (antigua Tximist) o Tuboplast. Y Juan Arregi, que con el tiempo fue presidente del Alavés, haría lo propio con Acesa y Arregui (actual Proinsa).
Ya en la capital alavesa, Esmaltaciones San Ignacio creció sin parar. Dice la leyenda que gracias a un traidor, un tal Ignacio Chacón, ingeniero de la Cerrajera de Mondragón que se llevó los planes de la fabricación de bombonas. Sea como fuere, Esmaltaciones San Ignacio selló un acuerdo con la multinacional DuPont, propietaria de Tefal y de la patente para el teflón, y se puso a comprar pequeñas empresas y a fabricar a destajo esos artículos de meneaje que se empezaban a necesitar en las cocinas españolas. La compañía llegó a tener 1.200 trabajadores.
Hasta que llegaron los años setenta, la apertura económica y la consiguiente competencia del extranjero. Entonces, como otras empresas, sufrió una fortísima crisis y varias huelgas de sus trabajadores. Esmaltaciones San Ignacio redujo tamaño, algo que no ha dejado de hacer desde entonces hasta los 200 empleados que tiene a día de hoy. Eso sí, la modernización de la fabricación y del marketing tuvieron que esperar hasta el siguiente siglo. Hoy tiene capacidad para producir 30.000 piezas al día.
Otro de los cambios ha consistido en la internacionalización. Hoy Esmaltaciones San Ignacio vende sus productos en todo el mundo y tiene una planta en Tánger Marruecos, bajo el nombre de Vivaware International. Es precisamente esta fábrica la que más recelos ha generado entre la plantilla alavesa, que sospecha que IEG quiere deslocalizar su producción.
Temas: esmaltaciones san ignacio, ieg, ignacio emparanza, juan arregi, juan celaya, juan emparanza
Noticias relacionadas:
Comentarios:
Votos: +1


[...] trabajadores. Se da la circunstancia de que Gómez Martín también es administrador judicial de Esmaltaciones San Ignacio, uno de los principales competidores de Magefesa. Fernando Gómez Martín controla casi la mitad de [...]
Permalink 24 de Septiembre de 2008 @ 2:30Votos: +0


Pues no me extraña que vaya a peor porque el diseño de sus cazuelas es espantoso, que contraste lo moderno de la cocina de arguiñano con lo anticuado de sus cazuelas!!
Permalink 27 de Septiembre de 2008 @ 10:47