Vuelve Guascor
Hace unos meses reaparecía Joseba Grajales como inversor en una biotecnológica de nueva creación, Praxis. Sin embargo, de Guascor, la que a día de hoy es la empresa a la que se dedica en cuerpo y alma, hacía mucho que no hablaba. Hasta hoy.
Pedro Gómez Damborenea ha conseguido entrevistar para El País a Grajales y a Javier Julián, el gerente de Guascor, en la sede de la empresa en Arkaute. El resultado es un tanto críptico. A veces da la impresión de que la compañía se ha restructurado por completo y otras parece que se sigue dedicando a lo mismo y que simplemente ha cerrado algunos negocios que no resultaban rentables.
La verdad seguramente está en el medio. Estos son los principales hechos que permiten deducir qué ha pasado y hacia dónde camina ahora Guascor:
- En 2004 Grajales se separó de su eterno socio, Juan Luis Arregui (juntos crearon Gamesa o Abgam), y se quedó con la parte más fea de Guascor. Mientras Arregui y sus socios de Mercapital mantuvieron posiciones en Corporación Eólica (CESA), propietaria de cientos de molinos de viento, Grajales se quedó con la fábrica de motores y el negocio más tradicional, que financieramente no iba muy bien. Así, uno de estos negocios era Carneus, una firma dedicada a la crianza de ganado vacuno y la comercialización de su carne, que pronto se declaró en suspensión de pagos. Es probable que la extremada diversificación de Guascor generó una importante deuda y estuvo en el origen de la separación de Grajales y Arregui.
- En 2006, Arregui y Mercapital se hicieron de oro vendiendo CESA a Acciona Energia con importantes plusvalías. CESA era por entonces uno de los principales operadores de un sector que empezaba a estar muy de moda. Sin embargo, Grajales apenas sacó dinero, ya que había vendido el 25% que le quedaba dos años antes al fondo de inversión Bridgepoint. El precio, 75 millones de euros, es ridículo si se tiene en cuenta que CESA se vendió dos años después por 973 millones de euros (excluida la deuda). Eso significa que el 25% que había tenido Grajales valía tres veces más.
- Resueltos los problemas financieros con una inyección de 38 millones, en la que participaron Gobierno Vasco y Banco Guipuzcoano, Guascor se centró a partir de 2004 en la promoción de las energías renovables, pero sólo como ingeniería y no como propietario de parques. Hoy en día, Guascor fabrica placas solares en Ortuella y California (Guascor Fotón) con tecnología americana y mantiene su planta de montaje de motores de cogeneración eléctrica en Zumaia. Esta última era, por cierto, la fábrica original de Guascor, que Arregui y Grajales compraron en 1994. Además de plantas solares y eólicas, la empresa promueve hoy en día minicentrales hidráulicas (hasta 50 MW) y sistemas de gasificación de biomasa (residuos agrícolas, animales y forestales) con motores fabricados por la propia compañía en Zumaia. Está presente con oficinas propias en Argentina, México, Brasil, Italia, EE.UU. y Marruecos.
Por tanto, Guascor es hoy en día una ingeniería de proyectos de energías renovables con capacidad incluso de proveer sus propios componentes. Estas son las actividades que realiza en este terreno:
- Localiza emplazamientos y gestiona la recalificación de los terrenos y los permisos necesarios
- Instala el equipamiento que ella misma ha fabricado en Zumaia y Ortuella
- Explota la planta, aun sin ser el propietario de la misma
Temas: acciona energia, carneus, guascor, javier julian, joseba grajales, juan luis arregui, mercapital
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Comentarios:
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Guascor refleja una imagen muy oscura, con presencia nula en medios, parece que oculta algo , que no lo hará, simplemente su comunicación es pésima. Una empresa para lucirse mal aprovechada mediaticamente, mira la ministra Garmendia, con 40 trabajadores y parece que ha montado un imperio!
Permalink 29 de Julio de 2008 @ 10:29