La confesión de Otegi

El dirigente de Batasuna, (antes HB), Arnaldo Otegi, va al cura de la iglesia de su comunidad, y le dice:

- Padre, quiero confesarme.
- Claro hijo. ¿Cuál es tu nombre?
- Arnaldo Otegi, padre.
- ¡Ah! El de Batasuna. Mira hijo, tu caso es superior a mí, mejor vete al Obispado a confesar.

Se va Otegi al Obispado, y le dice al obispo que se quiere confesar.

- Claro hijo. ¿Cómo te llamas?
- Arnaldo Otegi
- ¿El presidente? No hijo, yo no puedo confesarte porque tu estás muy grave. Mejor vete al Vaticano.

Llega Otegi al Vaticano, y le dice al Papa:

- Su Santidad, quiero confesarme.
- Claro hijo mío. ¿Cómo te llamas?
- Arnaldo Otegi.
- ¿El de Batasuna?
- Sí.
- ¡Huy uy uy hijito! Tú estás muy difícil hasta para mí. Mira, aquí a un costado del Vaticano hay una capilla. Mejor ve ahí, y en esa capilla está una cruz gigante. Solamente allí te vas a poder confesar.

Otegi llega a la capilla y enfrente de la cruz dice:

- Señor, vengo a confesarme.
- Y Jesús le contesta:
- Claro hijo mío. ¿Cómo te llamas?
- Arnaldo Otegi.
- ¿El dirigente de Batasuna?
- Así es Señor.
- Hijo mío… solamente da gracias

Otegi extrañado le pregunta:

- ¿Gracias? ¿Pero gracias por qué?
- Dale gracias a los romanos que me clavaron aquí, porque si no bajaba y te sacaba a hostias de aquí.

13/02/2006 • Escrito por José A del Moral
Si te ha gustado lo que has leído, puedes seguir este blog permanentemente a través del boletín de e-mail o del RSS
Noticias relacionadas:

    Hacer un comentario:



Tu email no será mostrado en este sitio.

Tu URL será mostrada.