Las principales suspensiones de pagos
Aunque la situación financiera actual empieza a ser crítica en el sector inmobiliario, la crisis de finales de los setenta y principios de los ochenta fue mucho más dura. Entonces se multiplicaron las suspensiones de pagos, que tambalearon toda la economía, bancos incluidos, e hicieron subir el paro hasta superar el 20% de la población.
La crisis afectó especialmente al sector siderometalúrgico, incapaz de competir con el extranjero. Las grandes empresas como Altos Hornos o La Naval acabaron pronto en manos del Estado, que obviamente no puede suspender pagos. Las de tamaño mediano aguantaban como podían. Es la época en que caen empresas míticas como Olarra (1979) o Aceros de Llodio (1982).
Estas dos acabaron también en manos del Estado, que creó una cosa llamada “Aceriales” que terminó conformando la actual Sidenor. Algo parecido sucedió con Esteban Orbegozo, que suspendió pagos en 1986 y, tras una fuerte restructuración, acabó en manos de Marcial Ucín, que se lo vendió a Arcelor Mittal. Hoy es una fábrica muy rentable. En casi todas hubo líos, con secuestros de los directivos incluidos.
La crisis de la siderurgia empujó a todo el sector de bienes de equipos. Fueron cayendo Babcock Wilcox (1978), Sagarduy (1979), Pedro Orbegozo (1980), Niessen (1982), La Cerrajera de Mondragón (1981) o General Eléctrica (1984). La mayoría han conseguido sobrevivir, tras su correspondiente restructuración. Mecánica de la Peña, la firma más moderna del sector, aguantó hasta 1999, cuando de manera inesperada suspendió pagos y terminó quebrando.
Otro sector que no supo digerir la internacionalización de la economía fue el papelero. La Papelera Española, el gigante del sector, suspendió pagos en 1979 con una deuda de 3.250 millones de pesetas. En Navarra, Sarrió lo había hecho un poco antes, en 1978, con un pasivo de 10.000 millones de pesetas.
Arrastradas por estos dos sectores, las navieras tampoco pudieron sobrevivir. La primera fue probablemente Letasa, pero la más sonada fue Aznar y la última fue Marítima del Nervión. Todas acabaron cerradas y con sus barcos subastados. El Gobierno no quería saber nada de este sector.
Pero ha habido otras suspensiones de pagos que han permitido a las empresas aguantar para después recuperarse y ser hoy en día firmas rentables. Es especialmente el caso de Tubacex, que dejó de pagar sus deudas en 1992, y de Owasys, que lo hizo en 2005. También ha sobrevivido, aunque en manos de un nuevo propietario, la constructora navarra Huarte, que suspendió pagos en 1996 con un impresionante pasivo de 540 millones de euros.
En este momento, además de las inmobiliarias Urazca y Ereaga, están en suspensión de pagos Choymo (pasivo de 2,8 millones de euros) y Druckguss. Pero la situación es muy distinta. Ahora se trata normalmente de errores de cálculo financiero, que impiden acceder al crédito bancario. En los setenta y ochenta las crisis se debían a estructuras industriales desproporcionadas y pésimos cálculos sobre el mercado. La única solución era entonces el cierre o la restructuración. Actualmente es muy probable que todo se arregle suspendiendo pagos hasta que termine la crisis.
Ranking de suspensiones de pagos en Euskadi:
1. Huarte: 540 mill. euros
2. Urazca: 450 mill. euros
3. Ereaga: 160 mill.
4. Mecánica de la Peña: 145 mill.
5. Tubacex: 120 mill.
6. Uribitarte (quiebra): 100 mill.
7. Naviera Letasa: 70 mill.
8. Esteban Orbegozo: 70 mill.
9. Sarrió: 60 mill.
10. Aceros de Llodio: 30 mill.
Temas: babcock wilcox, cerrajera, choymo, druckguss, ereaga, la papelera española, olarra, sidenor, suspension de pagos, tubacex, urazca
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Comentarios:
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“Actualmente es muy probable que todo se arregle suspendiendo pagos hasta que termine la crisis.”
[MODO IRONIC ON]
Muy buena solución !!!
[MODO IRONIC OFF]
Suponiendo que eres trabajador de Huarte y Urazca y tengas familia e hipóteca, pues dejas de pagar en Eroski y te llevas la comida by the face, y si tienes una hipóteca, no te digo. Y si eres proveedor de esas 2, ¿qué haces, tampoco pagar a nadie?
¿Permitirán los bancos que no se les pague las deudas que tienen las empresas y proporcionar más dinero (deuda) para que las empresas puedan pagar a sus trabajadores y proveedores?
Permalink 13 de Mayo de 2008 @ 10:43Votos: +0


Aupa Xabi. En una suspensión de pagos, normalmente a los trabajadores sí se les paga, pero el resto se quedan sin ver dinero. Al menos, mientras el juez mantenga la suspensión de pagos. Esto incluye también a los bancos, que no pueden exigir su dinero si el juez ha aceptado la suspensión de pagos.
Permalink 13 de Mayo de 2008 @ 10:53Votos: +0


En una suspensión de pagos se entra en un juego entre empresa deudora y los acreedores. Si antes del concurso los bancos tenían el poder de decir que no a refinanciar la deuda mientras cobraban los préstamos, una vez declarado el concurso es la empresa la que dice “vosotros veréis: podéis cobrar mas tarde, o no todo, pero de momento dejáis de cobrar, y como las cosas se prolonguen y la situación se deteriore, no cobrareis nada de nada”.
Permalink 13 de Mayo de 2008 @ 16:16Votos: +0


A Jose. Los trabajadores cobrarán siempre que se generen fuentes de ingresos. En este caso Ud. está suponiendo que la empresa operaría normalmente sin el peso de la deuda; pero, por ejemplo, en el caso de las constructoras, si no pueden vender su producto, ¿qué van a cobrar? ¿de dónde provendrá su dinero para pagar a los trabajadores?
En cuanto a los proveedores que se quedán sin cobrar. En las constructoras, tenemos a los proveedores de material y a los subcontratistas. Si ambos dependen del 100% de la empresa que entrá en concurso de acreedores, ¿Cómo piensan Ud. que sus trabajadores podrán comer?
Como ven, existe un efecto de bola de nieve y no es tan fácil como decir: “Actualmente es muy probable que todo se arregle suspendiendo pagos hasta que termine la crisis”.
Permalink 13 de Mayo de 2008 @ 17:05Votos: +0


Uhm. El caso de Ereaga es difícil. Si no venden pisos, es complicado que puedan seguir pagando a nadie. Pero el caso de Urazca es muy distinto, ya que como constructora tiene mucha obra pública por la que seguirá cobrando.
Yo creo que pagará a los empleados y a los proveedores estratégicos. La obra pública no se va a paralizar, ya que es un buen negocio. Pero las promociones inmobiliarias que estén poco avanzadas no creo que se lleguen a terminar.
Permalink 13 de Mayo de 2008 @ 17:10