Lo comentaba recientemente Ibai Cereijo en Deia: “La zona del Abra se está convirtiendo en el mayor polo de producción energética del norte”. Y es que allí, en el Superpuerto, se están instalando varias granjas eólicas y cuatro plantas de biocombustibles. Lo único que falta ahora es llenar las laderas de Punta Lucero de placas solares.
Últimamente se está hablando bastante de Iberinco, la filial de Iberdrola dedicada a la ingeniería. De ser una filial casi desconocida ha pasado a ser vendida al público y analistas como una pieza importante del grupo Iberdrola. Todo apunta a que se la está “sacando a pasear” para ir preparando su salida a Bolsa y así convertirse en una pieza más en la estrategia de defensa de Iberdrola, posibilidad que apuntamos aquí hace dos meses.
Me ha sorprendido positivamente encontrar en el blog de la revista americana Business 2.0 información sobre Torresol Energy, la última iniciativa de Sener (gracias a Eneko Knorr por el aviso). Este proyecto, controlado en un 60% por el Estado de Abu Dhabi a través de la firma Masdar, pretende producir energía a partir del sol con una tecnología patentada por la ingeniería vasca.
Parece que los negocios ecológicos empiezan a tener muy buena prensa. Si desde hace dos años vivimos un boom de la energía solar, también se multiplican las inversiones en producción y distribución de biodiésel (sustitutivo del diésel) o el bioetanol (sustitutivo de la gasolina), dos carburantes semi-naturales que podrían sustituir un día al petróleo.
