Menudos fichajes que han hecho Jaime Oráa y Ramon O’Callaghan para el consejo de administración de la Deusto Business School: Alfredo Sáenz (Santander), Alejandro Echevarría (Telecinco), Jesús Alberdi (Elkargi), Andrés Arizkorreta (CAF), Javier Déniz (Tubos Reunidos), Carlos Etxepare (Kutxa), José Ignacio Goirigolzarri (BBVA), Carlos González (Deloitte), Juan Hoyos (McKinsey), Xabier de Irala (BBK), José Luis Larrea (Ibermática), Ignacio Marco-Gardoqui (Morgan Stanley), Juan María Nin (La Caixa), Pedro Luis Uriarte (Innobasque), Alvaro Videgain (Tubacex).
Es conocida la guerra interna en Vocento, que más que un grupo empresarial, más bien parece un campo de batalla entre clanes: Ybarra, Echevarría, Castellanos, Bergareche, Luca de Tena… pero por si no tenían suficiente, les crecen los enanos y en su participada Telecinco el programa “Aquí hay tomate” les lanza cuchilladas y el presentador de deportes de Telecinco critica al programa en una pillada durante un descanso.
Durante mucho tiempo, la promesa de la factoría de Arriortua en Amorebieta nos hizo soñar con una Euskadi convertida en paraíso de la fabricación de coches. Sea como fuere, ya se producían vehículos desde 1954 en Vitoria-Gasteiz, bajo la marca DKW, desde 1962 en Mungia, bajo la marca Goggomobil (o Goggo), y desde 1966 en Pamplona, bajo la marca Authi.
Hoy termina la OPV de Vocento y finalmente, tras leerme todo el documento que han presentado ante la CNMV, he decidido no comprar acciones. ¿Por qué? No porque no sea una empresa rentable (que lo es y mucho), sino porque hay varias cosas que no me gustan.
El viernes se publicó la documentación de la salida a Bolsa de Vocento, con lo que también se ha hecho pública la lista de accionistas actuales de la empresa editora. La familia Ybarra controla la empresa pero de forma muy atomizada, y también hay otros nombres ilustres.
