Hubo un tiempo en el que Ignacio López de Arriortúa era SuperLópez, el ejecutivo de moda, deseado por las multinacionales y con el sueño de implantar una fábrica de coches en su pueblo natal de Amorebieta. Importantes políticos se llegaron a cambiar el reloj de muñeca para recordarse a sí mismos lo implicados que estaban en ese propósito. Hoy nadie se acuerda de aquel ídolo, aunque sigue en activo.
Durante mucho tiempo, la promesa de la factoría de Arriortua en Amorebieta nos hizo soñar con una Euskadi convertida en paraíso de la fabricación de coches. Sea como fuere, ya se producían vehículos desde 1954 en Vitoria-Gasteiz, bajo la marca DKW, desde 1962 en Mungia, bajo la marca Goggomobil (o Goggo), y desde 1966 en Pamplona, bajo la marca Authi.
EE.UU. utilizó la red de espionaje electrónico Echelon para espiar al ingeniero vasco José Ignacio López de Arriortúa, según un informe provisional del Parlamento Europeo. Este documento, redactado por una comisión creada para investigar este “sistema de interceptación” de mensajes de correo electrónico y comunicaciones internacionales, precisa que la Agencia Norteamericana de Seguridad (NSA) grabó una videoconferencia entre el entonces ejecutivo de Volkswagen y el presidente de la firma automovilística alemana.
La consultora Back 2 Basics, el último proyecto en el que participa Ignacio López de Arriortúa, mantiene en Loiu (Bizkaia) su departamento de desarrollo, desde el que se está creando Consumalia, el nuevo portal B2B para empresas del sector alimentario. “Estar en Bilbao nos permite mantener la independencia respecto del centro social, que está en Madrid. Además, la universidad está cerca”, explica Alfredo Magallón, director técnico.
