Estos días se ha empezado a hablar de las elecciones para elegir a los representantes que después seleccionan al consejo de administración y al presidente de Kutxa, Vital y BBK. El sistema es un tanto complejo y este año se ha animado bastante, especialmente en Alava, así que conviene explicarlo.
Es curioso que los informáticos de BBK no hayan querido pagar los 30 euros que cuesta la licencia del programa de PDFfactory para generar ficheros PDF. El caso es que en todos los PDF de su web aparece en la parte inferior el latiguillo de “creado con la versión de prueba”.
Petronor, la mayor refinería de Repsol en España, puede perder esa posición de privilegio al invertir la empresa hispanoargentina 3.200 millones de euros en la refinería de Cartagena (Murcia) para duplicar su capacidad e igualarla con la planta de Muskiz. Mientras tanto, el ayuntamiento de la localidad vizcaína deniega licencias para una inversión de 750 millones con el objeto de instalar una planta de coque. En esta decisión puede haber pesado mucho el fallo en la refinería que cubrió Muskiz de cenizas y que un estudio considera inocuo.
BBK últimamente está lanzada. Parece darse cuenta de que se ha quedado dormida demasiado tiempo, complaciente en su dominio del mercado residencial vizcaíno y está apostando por crecer en los mercados donde más débil está: a sus ofertas exclusivas para inmigrantes, la apuesta por los créditos personales y al consumo con GE Capital y la configuración de una unidad para banca privada mediante la compra de la mayoría de Fineco se ha unido la adquisición del resto de capital que no controlaba de Neinor para reordenar su negocio inmobiliario.
Las cajas vascas son de las pocas entidades que se han librado de quedarse “pilladas” en el concurso de acreedores del Grupo Llanera. En total, 30 entidades financieras a las que el grupo inmobiliario valenciano les debe nada menos que 432 millones de euros. Están todas las importantes: BBVA, Santander, Banesto, La Caixa, Caja Madrid… pero sorprende agradablemente que no estén las cajas vascas.
Hace años que las instituciones tratan de que olvidemos el término “Gran Bilbao” y empleemos fundamentalmente el de Bizkaia. Sin embargo, la realidad es que hay un montón de entidades de las de toda la vida que siguen arrastrando a las masas del área de influencia de Bilbao, que va bastante más allá del territorio de Bizkaia.
Parece que a las cajas vascas participar en Norbolsa, un agente de bolsa, les sabe a poco. Primero fue Kutxa, que compró Banco Madrid para convertir a esta entidad en su banco para personas con patrimonios medios y grandes. Y hoy BBK ha anunciado la compra del 60% de Fineco, que también se dirige a las grandes fortunas. Es el negocio conocido como “banca privada”.
Hace mucho tiempo que se viene rumoreando que José Antonio Ardanza dejará la presidencia de Euskaltel para ocupar el mismo puesto en la futura caja vasca. Sin embargo, estos planes se pegan de frente una y otra vez con uno u otro obstáculo, siempre político, para poder fusionar a BBK, Kutxa y Vital.
Ahora que está de moda la energía eólica con la salida a Bolsa de Iberdrola Renovables cobra relevancia la inversión de BBK en Eolia. Esta última firma fue constituida en 2005 y está participada por los fondos de capital riesgo N+1 (el que controla los Hoteles High Tech y que fue fundado por el financiero bilbaíno Santiago Eguidazu), Indigo y Fonditel (Telefónica) y por las entidades financieras Bankinter y BBK.
BBKGE Kredit, la sociedad de financiación al consumo compartida por Bilbao Bizkaia Kutxa y la mayor empresa del mundo, General Electric, ha empezado a funcionar con su primer producto. El producto se llama “Efectivo BBK” y concede hasta 30.000 euros de crédito al 9′11% TAE.
