Eso de ver a los nietos del Rey nacer en una clínica privada (la Rúber, una de las más caras) me salta a la vista. Existe una Sanidad pública que pagamos entre todos y a la que, para dar ejemplo, deberían recurrir nuestros representantes institucionales, aunque su cargo sea hereditario.
La Clínica Universitaria de Navarra ha puesto en marcha un nuevo sistema informático que acelera todo el servicio de atención al paciente y a los visitantes de este hospital privado. La empresa responsable de esta aplicación, Picis, ha conseguido automatizar la captura de datos de la evolución de los enfermos mediante unos terminales móviles que utilizará el personal sanitario. El tratamiento de esta información permitirá planificar los cuidados de cada internado.
