Había mucha expectación por la rueda de prensa de hoy de Gregorio Rojo, el presidente de Caja Vital. Es conocida su posición favorable a la fusión de las cajas vascas, pero también que su partido, el PSE, no es de la misma opinión, al menos en este momento. Finalmente, ha obedecido y ha adoptado la postura de la formación política en la que milita.
La unión de las cajas es un asunto fundamentalmente político. De ahí que las fusiones se circunscriban a las actuales comunidades autónomas y no miren más allá. Si todo fueran razonamientos económicos, lo más lógico sería unir todas las cajas del Estado, tal y como sucede por ejemplo en Francia. De ahí que en Alava haya un debate en estos momentos sobre si a Caja Vital le conviene fusionarse con BBK y Kutxa o con las cajas de Rioja y Navarra.
Parece que la fusión de las cajas vascas ha tomado impulso pero esta vez con una unión entre BBK y Kutxa, dejando la Caja Vital de lado debido a las reticencias en Álava, aunque se deja la puerta abierta para posterior incorporación. Dejando aparte las cuestiones económicas, de poder y demás, tengo la curiosidad de saber cómo se llamará la nueva caja. ¿BBKutxa? ¿Euskutxa? ¿Baskutxa? ¿Kutxa a secas? ¿Euskokutxa?
A principios de agosto Expansión hablaba por primera vez de la posibilidad de que la fusión de las cajas vascas se limitara a BBK y Kutxa. Carlos Etxeberri amplió la información en Noticias de Gipuzkoa diez días después. Sin embargo, un portavoz de BBK negó que se estuviera cerrando un acuerdo de este tipo, así que todo quedó en un rumor de verano del que ya se habló en 2005. Hasta hoy.
Hoy Carlos Etxeberri se hace eco en Noticias de Gipuzkoa de un rumor que recogía Expansión la semana pasada: que la fusión de las cajas vascas puede limitarse a Kutxa y BBK. El diario económico citaba a “especulaciones de medios financieros y políticos”, mientras el rotativo guipuzcoano lo pone en boca de “fuentes de las dos cajas”.
