Los empleados de Fagor se aprietan el cinturón para hacer frente a la crisis. Según cuenta el consultor Iñazio Irizar en su blog, este año dejarán de cobrar la paga extra de diciembre y en 2009 han tomado la decisión de reducirse su sueldo al 95% de su valor actual. Se ajustan en general todos los costes y se prejubilará al personal mayor de 60 años, además de reubicar a algunas personas en otras cooperativas del Grupo Mondragón.
Victorio Urresti Luzuriaga, el heredero del imperio creado por Victorio Luzuriaga, es hoy una de las personas más ricas de Euskadi. Atesora acciones de diversas empresas, una impresionante colección de 110 cuadros y, hasta hace bien poco, una finca de 1.350 hectáreas (un poco más que todo el municipio de Getxo) en la isla de Mallorca.
Caja Laboral es la entidad más pillada en la suspensión de pagos de Urazca. Y vaya si lo han notado sus resultados del primer semestre, que se han reducido un 15,5%. “Es descenso se debe al incremento extraordinario de las dotaciones para insolvencias como consecuencia de los problemas de algunas empresas inmobiliarias”, admite la entidad del grupo Mondragon.
Poco a poco se van aclarando las cosas sobre la salida de Ampo e Irizar de MCC. En una genial entrevista con Carmelo Lezana, Koldo Saratxaga dice no tener relación con estos abandonos y pasa después a atacar al grupo por no haberle tenido en cuenta mientras gestionaba Irizar y por mantener a “personas que llevan demasiados años en el mismo sitio”. A su juicio, la corporación necesita renovarse. “El inmovilismo es antiinnovación”, dice.
Como era previsible, la mayoría de los trabajadores socios (también los hay que no lo son) de Irizar han decidido hoy abandonar el grupo Mondragon. Las razones son las mismas que en Ampo: su modelo de gestión es distinto y requieren más flexibilidad a la hora de avanzar. La novedad es que han salido al paso de algunas críticas leídas y escuchadas últimamente: su marcha no tiene nada que ver con una falta de solidaridad con el resto de cooperativas.
El grupo Mondragon suele llegar tarde a muchos sectores, probablemente por su proceso cooperativo de decisión, pero cuando arriva lo hace con ganas. Es lo que puede pasar con las energías renovables, hasta ahora relativamente ignoradas por MCC, pero que pueden convertirse en uno de los ejes centrales de su futuro desarrollo.
El patrón del grupo Mondragon, José María Aldekoa, ha tenido que salir hoy al paso de los rumores que inundaban estos días la prensa económica vasca, tras la decisión de Ampo de salirse de la corporación. Los mentideros, oficializados por El País, mencionaban a Ulma y Orona como otras dos cooperativas que estaban barajando la posibilidad de dejar MCC. Sin embargo, Aldecoa ha dicho que esto es “absolutamente falso”.
Echo en falta un análisis profundo de por qué la cooperativa Ampo se ha salido del grupo Mondragon. Así que vamos a intentarlo. En principio, no se trata de que las cosas fueran mal en la antigua MCC o de que la empresa no quisiera soportar las cargas financieras que supone pertenecer a la corporación (entre un 25% y un 45% de los beneficios anuales van a un fondo común). Todo se explica por cuestiones filosóficas y de organización empresarial.
Se confirmó la salida de la cooperativa Ampo del Grupo Mondragón. La razón esgrimida es una apuesta por un «modelo específico» de gestión más ágil y de organización basado en «dar protagonismo y capacidad de decisión a las personas, diferente al habitual en la corporación». Llama la atención la presencia de Koldo Saratxaga en la mesa presidencial.
En un tiempo en el que el Grupo Mondragón crece inmune a la crisis, con un modelo reconocido y admirado internacionalmente, sorprende que haya cooperativas que se plantean abandonar el grupo. Se trata de Irizar y Ampo, cuyo modelo de gestión es el de Koldo Saratxaga y se diferencia del que se estila en el resto del grupo. ¿Se trata de incompatibilidad en la gestión o diferencias respecto a la solidaridad entre cooperativas?
