Varios bloggers han hablado estos días del “Efecto Bilbao” para describir una transformación de la ciudad que afecta a todos sus ámbitos. Sin embargo, la realidad es que el tirón del Museo Guggenheim ha generado aluviones de turistas y un mayor optimismo social entre la población pero apenas ha servido para revitalizar la ciudad en otros ámbitos y fundamentalmente en el económico y el educativo.
Recientemente la Unesco ha incluido a las cuevas de Santimamiñe, Altxerri y Ekain entre el Patrimonio de la Humanidad, a la misma altura que el Puente Colgante. Es una buena ocasión, por tanto, para realizar una lista de las diez maravillas que el hombre ha construido en Euskadi a lo largo de la historia.
En las primeras noticias aparecidas sobre el escándalo del Guggenheim se mencionaba que el autor confeso del desfalco, Roberto Cearsolo, era sobrino del ex-lehendakari Ardanza, algo desmentido posteriormente. Esa circunstancia parece que nunca llegó a las ediciones impresas, pero gracias a Internet y su inmediatez, para muchos el parentesco es real. Los medios profesionales suelen rectificar, pero en Internet siempre quedan rastros de las noticias antiguas, y no digamos ya en los confidenciales, blogs y foros.
Tenía que pasar. El Guggenheim es una joya, pero su gestión es sumamente oscura. Y lo ha venido siendo desde antes incluso de su fundación, con sendas investigaciones del Tribunal de Cuentas sobre los “excesos” durante su construcción y la contratación como director de Recursos Humanos del hijo de un importante cargo político. El desfalco que hoy se ha conocido no es, por tanto, extraño.
Atención a lo que cuenta Thomas Krens, director de los museos Guggenheim, hoy en El País: “Cuando llegué a Bilbao la situación allí era realmente peligrosa. Recibí amenazas de terroristas vascos, decían que más me valdría mantenerme alejado. Tenía guardaespaldas, coche blindado”. Y después compara la situación con Oriente Medio.
La revista británica Tatler ha incluido al Marqués de Riscal de Elciego entre los 100 mejores hoteles del mundo. “Es tan hotel como obra maestra de la arquitectura”, explica, tras alabar el museo Guggenheim de Bilbao y los tejados ondulados de colores rosa y oro del hotel. Eso sí, a 160 euros la noche. Por cierto, sólo hay dos hoteles más del Estado en la lista: el Barceló la Bobadilla (Málaga) y La Residencia (Mallorca).
Idom cumple estos días 50 años de proyectos de alta ingeniería. La compañía nacida en Bilbao en 1957 tiene ahora 2.500 empleados repartidos por 11 países y factura 300 millones al año. Curiosamente, adoptó el modelo de semi-cooperativa, muy similar al de las grandes consultoras internacionales tipo Andersen, en la medida en que 200 de sus trabajadores son al mismo tiempo accionistas.
La CNN ha hecho una selección de las maravillas arquitectónicas contemporáneas y el Guggenheim de Bilbao es una de ellas. “Con la ayuda del diseño por ordenador y con una planificación metódica inmaculada, Gehry consiguió completar el museo a tiempo y sin gastar más de lo debido. El y su maravilloso museo han conseguido poner a Bilbao en el mapa”, asegura el autor del reportaje.
Interesantísimo artículo de Denny Lee en el New York Times sobre el ‘efecto Guggenheim’ en Bilbao. El periodista americano describe una ciudad que en los noventa olía a pis, a porro y a ría sucia, pero que se ha ido limpiando. Sin embargo, viene a concluir que la ciudad no ha sabido aprovechar el tirón del Guggenheim para ofrecer más atractivos para que los turistas se queden más tiempo.
Estoy en Israel en una conferencia internacional en la que todo el mundo conoce Bilbao, gracias al Guggenheim. Es agradable decir que eres de Bilbao. Lucir txapela vasca tiene, sin embargo, unas connotaciones políticas muy difíciles de combatir.
