La Feria de Abril, la fiesta más profundamente sevillana, es producto de la iniciativa del vasco José María de Ybarra y del catalán Narciso Bonaplata. Lo que empezó como una feria de ganado con casetas de lona donde se alojaban los tratantes y algunos tenderetes para atender a los visitantes se ha convertido en un acontecimiento social y turístico de primera magnitud.
