El respaldo a los opositores a la fusión de las cajas vascas de una parte importante (el 35% directamente) de los compromisarios que representaban a los clientes de la Caja Vital obliga a reflexionar seriamente sobre el proceso de integración. Seguir por el camino emprendido hasta ahora, como si nada hubiese cambiado, no es la mejor idea. Está claro que hay muchos clientes de la Vital que quieren seguir trabajando con su caja y no con otra unificada.
No hace mucho, desde BBK se argumentaba a favor de la fusión de las cajas vascas con la excusa de que una entidad unificada podría ampliar su participación en Iberdrola para evitar la entrada de empresas incómodas. Es cierto que la caja vizcaína no puede comprar más del 7,5% que tiene ahora por razones de riesgo bancario, pero nunca se ha explicado por qué no es Kutxa quien lo hace.
Estos días se ha empezado a hablar de las elecciones para elegir a los representantes que después seleccionan al consejo de administración y al presidente de Kutxa, Vital y BBK. El sistema es un tanto complejo y este año se ha animado bastante, especialmente en Alava, así que conviene explicarlo.
Las cajas vascas son de las pocas entidades que se han librado de quedarse “pilladas” en el concurso de acreedores del Grupo Llanera. En total, 30 entidades financieras a las que el grupo inmobiliario valenciano les debe nada menos que 432 millones de euros. Están todas las importantes: BBVA, Santander, Banesto, La Caixa, Caja Madrid… pero sorprende agradablemente que no estén las cajas vascas.
Hace mucho tiempo que se viene rumoreando que José Antonio Ardanza dejará la presidencia de Euskaltel para ocupar el mismo puesto en la futura caja vasca. Sin embargo, estos planes se pegan de frente una y otra vez con uno u otro obstáculo, siempre político, para poder fusionar a BBK, Kutxa y Vital.
El tema de la fusión de BBK, Kutxa y Vital vuelve a la actualidad. Ya hablamos aquí hace algún tiempo de este controvertido asunto. Lo cierto es que los protagonistas, y fundamentalmente el que pasaría a ser nuevo presidente, Xabier de Irala, defienden con ahínco la necesidad de unir a las tres entidades. ¿Pero hay razones de verdad para fusionarlas?
Parece que se confirma que Rizzoli, el grupo italiano propietario de El Mundo, comprará Recoletos, el editor de Expansión y Marca, por 1.100 millones de euros. Y como resulta que la empresa vendedora, Retos Cartera, está domiciliada en Bizkaia, sería la Hacienda foral la que se quedaría con el impuesto de transmisiones patrimoniales que grava estas operaciones. Eso suponen unos 44 millones de euros (el 4% del precio).
A Kutxa le crecen los enanos. Antes era la recalificación de Lo Poyo en Murcia, donde invertía junto con empresarios guipuzcoanos vinculados al caso Malaya. Y ahora se desvela que la caja donostiarra está también implicada en varias empresas promotoras de Ciempozuelos (Madrid), cuyo alcalde ha dimitido tras descubrirse que había abierta cuentas en Andorra con dinero presuntamente procedente de constructores.
Las cajas vascas no están dispuestas a que Caja Navarra “invada” su territorio de cualquier forma. La Kutxa fue la primera en contratacar con una oficina en Pamplona y ahora responde también Caja Vital. Pero Caja Navarra ha anunciado que abrirá hasta 50 sucursales en la Comunidad Autónoma Vasca.
