El patrón del grupo Mondragon, José María Aldekoa, ha tenido que salir hoy al paso de los rumores que inundaban estos días la prensa económica vasca, tras la decisión de Ampo de salirse de la corporación. Los mentideros, oficializados por El País, mencionaban a Ulma y Orona como otras dos cooperativas que estaban barajando la posibilidad de dejar MCC. Sin embargo, Aldecoa ha dicho que esto es “absolutamente falso”.
Cuando se construyó el metro de Bilbao, se escogió a una empresa extranjera, ThyssenKrupp, para instalar las escaleras mecánicas de todas las estaciones. Un negocio redondo y, además, de prestigio, en cuanto permite trabajar en un conjunto diseñado por Norman Foster. Orona, el gran perjudicado, sigue luchando por el contrato.
Zardoya Otis (la empresa no tiene web corporativa pero sí hay una de la sección sindical de CC.OO.) es hoy, con diferencia, el principal fabricante de ascensores y escaleras mecánicas de España y Portugal. Pero su sede hace mucho que está en Madrid, pese a que la empresa naciera como Zardoya, SA, en Herrera, en Donostia, en 1919. La compañía fue creciendo, especialmente con el boom inmobiliario de los años cincuenta y sesenta, y en 1972 surgió la oportunidad de fusionarla con la multinacional Schneider Otis.
