Tenía que pasar. El Guggenheim es una joya, pero su gestión es sumamente oscura. Y lo ha venido siendo desde antes incluso de su fundación, con sendas investigaciones del Tribunal de Cuentas sobre los “excesos” durante su construcción y la contratación como director de Recursos Humanos del hijo de un importante cargo político. El desfalco que hoy se ha conocido no es, por tanto, extraño.

Escrito por José A del Moral • 16/04/2008 • Leer másTemas: , 3 Comentarios