En una respuesta parlamentaria, la Consejería de Educación culpa directamente a la Vicelehendakaritza del retraso en la incorporación del software libre en los centros escolares vascos. El departamento que comanda Tontxu Campos asegura que algunos profesores han recibido formación en aplicaciones como Linux, OpenOffice o Firefox pero que no pueden utilizarlas hasta que “sean definidas como estándares por el Gobierno”.
El otro día caminaba por Bilbao y me crucé con Pablo Garaizar, Txipi, que circulaba como podía en su bici. ¿Y quién es Txipi? A mi juicio, un auténtico hacker que combina pasión por el software libre, afán de cambiar el mundo, respeto por la naturaleza y creatividad innovadora. Es un modelo en el que todos deberíamos fijarnos de vez en cuando.
No tenemos todavía la transcripción del “duelo” de ayer entre el presidente de Lantik, José María Iruarrizaga, y Jonathan Martínez, juntero en Bizkaia de Ezker Batua, pero la cosa promete. Según El Correo, Iruarrizaga llamó a su oponente “guay” y “chachi-piruli“, al parecer por defender abiertamente el software libre frente al propietario de BiscayTIK.
Es algo inédito. Ibermática, que es el principal contratista informático de la Administración vasca, ha ofertado software libre en una licitación. Ha ocurrido en el caso de Metaposta, un servicio que pretende ofrecer el Gobierno de Vitoria-Gasteiz y que guarda ciertas similitudes con otro que prepara la Diputación de Bizkaia junto con Microsoft.
Crece la presión sobre el Gobierno Vasco para que emplee software libre. Por una parte, los hackers vinculados a Indymedia Euskal Herria Ezebez han redactado un manifiesto titulado “Queremos Software Libre” que ya ha sido firmado por más de 1.000 personas. Entre ellos, por la socialista Idoia Mendia, que ha impulsado varias preguntas parlamentarias sobre este tema.
Estos días se habla mucho de software libre en Euskadi, después de que el Gobierno Vasco mencionara un supuesto informe que no dejaba en buen lugar a los programas de código abierto. La reacción en Internet ha sido inmediata, sin que el Ejecutivo haya sabido hasta el momento dar una respuesta en condiciones.
Se trata del primer análisis técnico-económico sobre la posibilidad de migrar a Linux del que tengo conocimiento. Y lo ha realizado el Gobierno Vasco, después de que el Parlamento de Vitoria-Gasteiz le instara a ello. Las conclusiones no son muy halagüeñas para el software libre: pese a que Linux y OpenOffice son programas gratuitos, el Ejecutivo ha llegado a la conclusión de que le sale más costoso migrar sus ordenadores a estos sistemas que mantenerlos con Windows y Microsoft Office.
El mundo de la política es realmente curioso. El PSOE presentó en su día una propuesta en el Parlamento Vasco para que el Gobierno utilizara siempre estándares en todas sus webs, lo que en la práctica impediría casos como el de Osabide, cuya página no se podía utilizar con Firefox y, por tanto, con ordenadores que no empleen Windows. Sin embargo, la resolución final no menciona al software por ningún sitio.
El uso del euskera entre los internautas vascos ha descendido un punto durante el último trimestre de 2001, lo que ha incrementado la preocupación institucional por la posición de este idioma en la Red. Aunque Gobierno, diputaciones e, incluso, el Instituto Cervantes, llevan más de un año trabajando para incrementar el uso online del vascuence, los resultados no son aún envidentes.
Tres empresas, Andago, eFaber y DSS, están engendrando un sector informático vasco basado en el uso del software libre (sin derechos de propiedad intelectual) y que cada vez cuenta con más volumen de trabajo. Entre sus primeros clientes figuran Euskaltel, que además está vinculado indirectamente con dos de ellas, y el Gobierno de Vitoria-Gasteiz, que está haciendo una apuesta creciente por Linux para ahorrar costes y evitar que el monopolio de Microsoft se imponga en la Administración.
