Atención a esta frase de hoy de Manu Alvarez en El Correo: “Euskadi no es una isla en medio del océano, pese a la imagen optimista que ha trasladado el Gobierno vasco para sostener la tesis de que la crisis apenas rozaría a su economía”. Y después cita a “algunos analistas” para decir que el Gobierno Vasco “se ha dedicado durante los últimos meses a hacer el Solbes”.
Magefesa es un paraíso de los abogados. El mismo día en que el juez-estrella Edorta Etxarandio, especialista en concursos de empresas, es contratado por un bufete privado, el fabricante de ollas entra nuevamente en suspensión de pagos.
Ante la crisis, reducción de costes. Es una receta que no sólo está aplicando Urazca para evitar la quiebra. Otras constructoras vascas han empezado a despedir personal y vender patrimonio para reducir deuda y garantizar su futuro. Entre ellas figuran dos de las principales empresas de Bizkaia, según se señala en varios foros y según ha denunciado Comisiones Obreras. Exbasa, ahora en manos de la guipuzcoana Amenabar, ha vendido maquinaria y ha despedido a 26 trabajadores de un total de 300.
Fonexion, una de las principales empresas de hardware informático, ha entrado en suspensión de pagos. Así lo indica un anuncio insertado hoy en El Correo por el Juzgado Mercantil número 1 de Bilbao. Por el momento no se conocen más datos.
La Diputación Foral de Bizkaia, que tiene varias obras paralizadas debido a la situación de Urazca, ha asumido el pago directo a proveedores de una obra de Urazca como es el desdoblamiento de Enekuri, para que la obra continúe. Es una alivio para Urazca, los proveedores y la propia Diputación, que quiere acabar con una obra vital para los accesos a Bilbao y que lleva retraso. Y no es la primera mano que el ente foral le echa a la constructora. Antes de la suspensión de pagos ya adelantó el pago de ciertos trabajos.
Grupo Urvasco, propietario de Vízcaína de Edificaciones (promotor de, entre otras, las torres Isozaki de Bilbao) y hoteles Silken (Dómine, Indautxu, Ciudad de Vitoria), entre otros, busca refinanciar su deuda antes de tener que tomar medidas más drásticas. Otra víctima más del crecimiento desaforado sin prever el cambio de ciclo: mucha deuda, pocas ventas y depreciación de los activos.
Los sindicatos llevaban ya un mes organizando paros diarios de una hora en Elecqui, una firma del Grupo Benedí, que ha respondido finalmente con la suspensión de pagos. Lo curioso es que el comité de empresa aseguraba hasta ayer que el problema era el traslado de la actividad de Elecqui a otra compañía, Lehoiko Bihotz, y sin embargo, el concurso de acreedores afecta a las dos.
Aunque la situación financiera actual empieza a ser crítica en el sector inmobiliario, la crisis de finales de los setenta y principios de los ochenta fue mucho más dura. Entonces se multiplicaron las suspensiones de pagos, que tambalearon toda la economía, bancos incluidos, e hicieron subir el paro hasta superar el 20% de la población.
Tras la suspensión de pagos de Urazca, Bilbao se ha llenado de rumores sobre cuál será la siguiente empresa. Incluso el juez Edorta Etxarandio ha aventurado que caerán más compañías. Por si acaso, el grupo Afer ha hecho dos anuncios esta semana, tratando de dar a entender que sigue con su trabajo normal.
Hoy el BBVA cae en Bolsa. Caja Laboral no lo hace porque no cotiza. Son en cualquier caso, según Cinco Días, las dos empresas más perjudicadas por la suspensión de pagos de Urazca. En los corrillos financieros bilbaínos se dice que el BBVA fue quien hizo la última inyección de dinero, allá por enero, cuando se despertaron los rumores sobre la mala situación de la empresa vasca. En El Correo también se menciona a Banco Popular, Caixa Galicia, Banco Santander y Caja Cantabria.
