Pocos días después del corte de mangas de Ryanair a las autoridades alavesas, y como si la lección no fuera suficiente, los responsables de la sociedad de promoción del aeropuerto, VIA, empiezan a hablar con un otra empresa low-cost, Transavia. ¿Es que no se dan cuenta de que vuelven a caer en la misma trampa?
Hoy he conocido de primera mano los riesgos que implica volar con una línea low-cost. En este caso, con una no española, Transavia. Como resulta que estas compañías tienen muy pocos aviones, si a uno le ocurre algo, los retrasos pueden ser espectaculares. En mi caso, de casi 9 horas.
Hace poco estuve organizando un congreso internacional en Bilbao y muchos participantes extranjeros no pudieron venir por el tiempo que les suponía el vuelo. Básicamente, porque para llegar a Loiu desde Europa casi siempre es preciso hacer transbordo en Madrid o Barcelona. Lo que normalmente supondría 2 ó 3 horas, se convierte en días.
