Vidrala, líder del vídrio vasco
El vídrio es otro sector en el que Euskadi es cuna de las principales empresas. De hecho, los dos grandes fabricantes de botellas de vídrio, Cristalería Española (actual Saint Gobain) y Vidrala, nacieron en tierras vascas. Otras dos firmas relevantes del sector, Villosa (actual Guardian) y Vicrila (grupo Arc International), también han surgido en Euskadi.
¿Cómo se explica esta profusión de empresas de vídrio? Estas son las razones fundamentales:
- El puerto de Bilbao permitía abastecer a las plantas productivas de materia prima y fundamentalmente de carbonato sódico y carbón para el horno.
- La presencia de Vicrila en Lamiako (Leioa) parece que estaba relacionada con la posibilidad de obtener arena, que es otra de las materias primas fundamentales del vídrio.
- La capacidad inversora de la burguesía vasca. Familias como los Delclaux, Oriol, Lezama-Leguizamón, Lequerica, Urquijo o Villabaso han figurado entre los promotores de estas empresas. Además, el Banco de Bilbao fue accionista de Vidrala hasta hace tres años.
- La proximidad de plantas embotelladoras de bebidas (Norbega y KAS), vino (La Rioja) y cerveza, que ha generado una fuerte demanda de sus productos.
En un principio, las fábricas de vídrio hacían de todo, pero con el tiempo se han ido especializando. Vidrala se dedica a producir botellas de vídrio, mientras en Vicrila hacen copas y vasos (marcas Arcoroc y Arcopal) y en Guardian se dedican a las lunas de automóviles y los cristales para edificios.
Aunque Vicrila es la decana (fue creada en 1892), Vidrala es actualmente el líder indiscutible entre las empresas vascas del sector. Es el segundo productor del Estado de botellas con una cuota de mercado cercana al 30% y el tercero en Portugal. Le supera en ambas zonas la firma gala Saint Gobain, que cuenta con fábricas en Portugal, Asturias, Cantabria, Cataluña y Aragón.
Se da la circunstancia de que esta compañía absorbió la Cristalería Española, que había sido constituida en Bilbao en 1905. Aunque no tenía planta en Bizkaia, desde aquí se gestionaba la que estaba situada en la localidad burgalesa de Arija, donde había una importante mina de arenas que explotaban los Delclaux, los auténticos industriales del vídrio.
Vidrala (ver presentación) es hoy un gigante que fabrica 3.000 millones de botellas al año (el 40% de ellas para vinos y el 17% para cerveza) en España, Portugal, Italia y Bélgica. Sus beneficios alcanzaron el año pasado los 38,5 millones de euros (un 32% más que en 2006) y su cuota de mercado alcanza el 7% a nivel europeo, con España y Francia como principales mercados.
El origen de Vidrala (Vidrierías de Alava) se remonta a los años treinta, cuando el patriarca de los Delclaux trajo una máquina de EE.UU. para producir botellas. En 1965 Carlos Delclaux Oraá constituye formalmente la empresa en Llodio, una zona de expansión natural de Bilbao que contaba como gran ventaja con la disponibilidad de enlaces ferroviarios.
En 1985 comenzó a cotizar en bolsa y desde entonces ha seguido un proceso de expansión que le ha llevado a comprar plantas en Portugal (Ricargo Gallo Vidro), Bélgica (Manufacture du Verre), Castellar del Vallés e Italia (Córsico). También ha abierto una fábrica en Albacete para estar cerca de un centro de producción de vino y zumos.
Sus principales accionistas a día de hoy pertenecen todos a la familia Delclaux, a través de varias sociedades patrimoniales con sede en Getxo. También figuran en el capital los portugueses Gallo y el fondo QMC Development Capital. Los Delclaux, originarios de Bélgica, llegaron a Getxo a finales del siglo XIX y, además de con Vidrala, están relacionados desde 1934 con Villosa (Vidrieras de Llodio), una empresa adquirida por la americana Guardian a principios de los ochenta.
